viernes, 30 de marzo de 2012

Atte:..."Yamashita Tomohisa" II


~°Los gritos del Demonio°~

¡Todo cambio en un Instante!


Me levante de inmediato sin aun creer lo que habia hecho... Toque mis labios, angustiado, por el recuerdo que hoy había traicionado ¿Yo?... ¿Cómo pude?… ¿Que paso?…Todo esto debe ser un sueño… Yo jamás… Gire mi rostro lentamente rogando porque eso no hubiese pasado, que todo fuese un invento de mi imaginación, sin embargo me tope con un rostro lleno de furia frente a mí.

-¿Yo… no...? Lo siento mucho…- Dije en un susurro, bajando la cabeza. Pero este me sujeto del cuello jalándome de este mientras sacaba un móvil de su bolsillo.

-Koki ¡Maldito idiota! Pero a quién demonios has traído ahora a mi casa- Gritaba el moreno- Más vale que tengas una buena explicación para lo que me acaba de pasar, este me arrojo al suelo para continuar gritando hasta introducirse dentro de una de las habitaciones.

Después de unos minutos lo vi salir de aquella habitación azotando la puerta y dando enormes suspiros.

-Lo siento- Me disculpe nuevamente.

-Yo…lo siento- Hablo el moreno, dejándome completamente escéptico.

-Pero… yo fui quien…- No pude terminar la frase…fui interrumpido por él.

-¡No! ¡No es necesario que lo digas!…-El moreno me cayó avergonzado. En realidad no tenía pensado terminar la frase para mí también era demasiado vergonzosa esa situación.-De cualquier modo ciento haberte si eso… creí que eras uno de esos chicos pervertidos y extraños que Koki trae aquí de vez en cuando- Dijo el moreno un tanto sonrojado.
        
La forma en la que este se ruborizo me hizo tener un extraño sentimiento, que me hizo bajar la mirada. ¿Qué era eso?

-Nos vamos- Dijo este, mostrándome las llaves de un automóvil.

-¡Eh!- Y yo que no entendía nada. Esa situación aun me tenia desconcertado como podía…haber pasado aquello…con… esta persona y ahora hablar como si nunca hubiese pasado nada!!!

Este continuo hablando sin mirarme.- Koki y Maru están esperándonos para comer- El moreno salió con rapidez y yo hice lo mismo inconscientemente unos cuantos pasos tras de él.

Aborde el vehículo de aquel chico con torpeza y esa extraña sensación que dejaba en mi cada vez que me miraba estaba perturbándome.

El camino hacia aquel lugar comenzó siendo el más incomodo que habia tenido en mi vida, pero este encendió la radio amenizando nuestro camino, haciendo que me relajara un poco hasta llegar a nuestro destino.

Llegamos a un restaurante lujoso, aquel sujeto parecía ser un comensal frecuente puesto que una de las señoritas lo reconoció y de inmediato nos encamino a nuestra mesa. En el camino la inseguridad se posesiono de mi, un espejo fue el reflector de todo aquello en lo que me he convertido con el paso de los años. Y con ese aspecto esa tarde me hice el acreedor de todas las miradas curiosas de aquel establecimiento.

Pero poco después la imagen de dos chicos besándose en la entrada del establecimiento opaco por completo mi presencia, murmullos aquí y allá se escucharon por el lugar hasta que la joven pareja se acerco a nosotros, uno de los chicos sonreía pervertidamente mientras el otro cubría su rostro sonrojado.

-¡Honey!- Dijo el más tímido intentando desvanecer aquella sonrisa pervertida que lo tenía tan apenado. El mencionado amplio aun mas su sonrisa para después tomar por la cintura a su novio besándolo nuevamente.

Estaba por girarme cuando el moreno me tomo del brazo y me jalo hasta nuestra mesa al parecer el se sentia del mismo modo que yo.

-Ese idiota de Koki siempre llamando la atención- Se quejo el moreno.

-Tranquilízate Nishi- Dijo Koki quien caminaba tras nosotros tomado de la mano de su novio el cual iban con la cabeza baja de la pena.

Ya más relajado los cuatro tomamos asiento en nuestra mesas y mientras esperábamos Koki continuo con esas muestras de cariño intensas hacia Nakamaru el cual solo se dejaba llevar por aquel sujeto que no parecía tener nada de respeto por los presentes, eso no me extrañaba en lo absoluto Koki jamás habia tenido respeto por nada. 

El moreno huyo de aquella situación incómoda con la escusa de ir al sanitario dejándome solo frente a esos dos que parecía y estaban a punto de hacer el amor hay mismo. Al no soportar más esa situación y ver que el primero no volvía decidí huir también pues era sumamente vergonzoso estar ahí viendo esa clase de espectáculo. Entre al tocador sintiéndome aliviado de haber podido huir de esos dos pero para mi sorpresa el chico moreno se encontraba sentado en un sofá fumando un cigarrillo.

-¡Oh! También decidiste huir- Dijo este al verme- Tardaste demasiado.

Lo mire molesto e ignore sus palabras para luego mojar mi rostro con agua fría seque mi rostro con una toalla y me encontré de frente con la sonrisa de aquella persona

-¿Estas molesto?- Pregunto divertido.

-Tú qué crees- Le mire para después darme la vuelta, pero este me detuvo.-No me toques.- Dije molesto.

-Yo creo que no deberías volver a un, conociendo a Koki seguro para este momento Maru ya debe estar semidesnudo sobre la mesa- Dijo el moreno.

-Debes estar bromeado- Respondí con ironía ¡Eso no era posible!

-Si- Sonrió ¿Qué rayos intentaba ese sujeto? Me pregunte, no era para nada gracioso.

-¿Que es lo que quieres?- Dije algo irritado.

-Nada en realidad- Dijo este saliendo de aquel lugar.

Me quede unos segundo mirando aquella puerta que se habia cerrado, por un segundo me dio la sensación de haber vivido una situación parecida en el pasado, sacudí esa idea de mi cabeza y me encamine de nuevo a nuestra mesa.

Cuando volví a mi lugar aquellos dos chicos que antes parecían estarse devorando habían parado esos besos y caricias intensos, por lo que podía notar la comida habia sido la razón, y es que todo habia sido delicioso la conversación se baso en Koki y yo hablando sobre el pasado de cómo nos conocimos e hicimos amigos. El chico moreno hablo muy poco pero sin embargo parecía estar atento a cada palabra que se decía, en realidad no le puse mucha atención del otro lado tenía un curioso Maru preguntando como habia sido su novio en aquel tiempo, respondí gustoso a cada pregunta hasta que llegue al momento donde Tegoshi apareció en mi vida. Koki solo guardo silencio, notando como habia omitido toda aquella parte.

-Koki no ha cambiado en lo absoluto sigue siendo igual que cuando lo conocí- Concluí.

Satisfechos de la comida y la plática tan amena. Salimos del lugar hacia el departamento de Koki y su novio quienes nos habían invitado a tomar unos tragos.

Llegamos al departamento de la joven pareja y de inmediato Nakamaru me tomo del brazo para adelantarnos a entrar. Yo solo me deje llevar. Este saco dos pares de copas de una alacena entregándomelas mientras él se dirigía a una cava sacando una botella. Estaba comenzando a impacientarme cuando Koki y el otro chico volvieron con los hielos y un par de botellas más.

Y así comenzó todo escuchando una melodía. Era esa canción…nuestra canción… Tus labios cálidos posados sobre los míos descubriendo latidos y robándome el aire, esta sensación es aun más real que todos aquellos sueños donde estamos juntos aun que me deja un sentimiento completamente distinto… y entonces te alejaste de mí. -¡Kame! ¡Kame! ¡Kame!- Grite. – ¡Espérame!- Corrí lo más rápido que pude intentando alcanzar aquel recuerdo del amor que un día se fue pero no pude llegar a él. ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué?...Si yo lo único que quiero es estar a tu lado, le gritaba mientras veía como el viento se llevaba el recuerdo de la persona que amaba, intente correr tras él nuevamente pero una tormenta aparición impidiéndome continuar…

-¡Oye tu despierta!- Dijo una voz. -¿Oye me escuchas?- Dijo de nuevo aquella voz que ahora agitaba mi cuerpo.

-¡Kame!- Grite abriendo los ojos…confundido mire con desesperación el lugar donde estaba hasta que me tope con el rostro del chico moreno tras de mí.

-¿Quién es Kame?- Pregunto aquella persona.

-¿Donde estamos pregunte?- Evadiendo aquella pregunta.

-No deberías beber de ese modo si después te quedaras dormido y harás que otros carguen contigo- Respondió algo molesto- Por tu culpa he pasado muchas vergüenzas el día de hoy.- Continuo diciendo.

-Yo… no recuerdo nada, ¡aaa! Me duele la cabeza, me siento mareado.- Dije intentando detener mi cabeza que seguía dando vueltas.

-Lo vez ni siquiera lo recuerdas, pero eso ya no importa te he hecho una pregunta y aun no la respondes ¿Quién es Kame?- Dijo con curiosidad mientras se acercaba a mí.

Yo me quede en silencio intentando entender la razón de aquella pregunta pero mi razonamiento no llego a ningún lado aun estaba bajo los efectos del alcohol. El moreno comenzó a impacientarse, pude sentir como este habia comenzado a sacudir mi cuerpo de modo que no me quedara dormido pero el intento de este fue nulo pues eso era como un arrullo para mí y así el sueño me venció haciéndome caer dormido de nuevo…

-¡Oye! ¡Levántate!- Me decía una voz molesta, pero no estaba dispuesto a despertar aun, así que solo me gire ignorándola. -¡Ah! ¡Que te levantes!- Grito aquella voz y fui arrojado al suelo.-Estoy cansado de ser la maldita niñera de chicos idiotas como tu- Siguió gritando aquella voz. Pero mis ojos no se abrieron a pesar de haber sido cruelmente tirado al suelo.-¡¡¡Agrr!!!- Gruñeron- ¡Que te levantes! No me has escuchado- Sentí un tirón del cuello, pero aun así mis ojos no se abrirían. Ya habia reconocido aquella voz tan insistente y me hacia algo de gracia que estuviera aun furiosa. Tal vez aun seguía bajo los efectos del alcohol por que empecé a reír aun dormido.

-¡Que rayos! Estas despierto- Renegó- ¡Qué diablos es lo que te hace tanta gracia!

Yo solo continúe riendo sin parar.

-¡Ah! Quieres burlarte de mí- Dijo este con maldad. Haber que te parece esto…

Ese tono no me agrado en nada pero era demasiado tarde… una ligera sensación en  mis labios pareció.

Abrí mis ojos asustado y me tope con la sonrisa del moreno.

-Creí que no despertarías- Se burlo. Para después soltarme y dejarme caer al suelo.

Un extraño sentimiento de enojo y placer me abarcaron haciéndome levantar de ahí e intentar golpear a aquel sujeto, pero este me detuvo antes de que pudiera hacerle algo.

-Tranquilízate, fue solo una broma además tú fuiste quien comenzó- Se defendió.

El tenia razón pero yo lo habia hecho por una razón muy distinta… aun así sentia que habia defraudado nuevamente aquella persona a la que tanto amo, me deje caer al suelo en silencio sintiendo como mi corazón se desmoronaba…

-¡Te encuentras bien!- Dijo el chico de antes con preocupación. Pero yo simplemente no podía responder, mis labios habían sido sellados y mis ojos se habían humedecido…

Sentí el cálido tacto de una mano levantar mi rostro.

-Oye… lo siento estas bien- Preguntaba. Parpadee haciendo que un par de lágrimas cayeran sobre mis mejillas y pude notar como el rostro del chico moreno cambiaba completamente, parecía afligido.

“Tegoshi, te extraño solo han pasado dos días sin ti y no lo soporto, por lo menos tu entiendes mi soledad…”

-Disculpa, yo no quería hacerte daño- Continuo diciendo aquella persona.

Me levante perdido en mis pensamiento y me dirigí al cuarto de baño.

Saque mi ropa arrojándola al suelo y me introduje a la ducha. Toque aquel cuerpo al cual ya no le ponía atención y entonces lleve mis manos a la cara. Llore mientras gritaba el nombre de aquella persona que tanto ame…decepcionado de mi mismo llore como nunca antes.

Salí de ahí con el corazón vacio como si todos aquellos sentimiento se hubieran ido con el agua. Pero me lleve una sorpresa al ver al moreno aun en la habitación.

-¿Qué haces aquí?- Le dije.

-Intente dormir pero tus gritos no me lo permitieron- Respondió- Por cierto ya me dirás quien es Kame.-

-No- Respondí sin siquiera pensarlo.- ¡Porque abría de hacerlo!- Dije un tanto molesto.

-Oye tengo el derecho a saberlo- Se quejo.

-¡Derecho! Pero de que estás hablando- Dije confundido.

-De nada… veo que no lo recuerdas- Respondió por lo bajo.

-¿Qué no recuerdo?- Yo no entendía nada.

-No en realidad lo que yo quería decir es… nada.- El chico se dio la vuelta dubitativo saliendo así de la habitación, y yo me quede sin entender absolutamente nada.

Mientras me vestía recordé ligeras partes de lo que habia pasado al parecer habia tomado demasiado y ese chico me habia cargado hasta aquí. También por lo que escuche estuve soñando despierto de nuevo con Kame… ¡Despierto! Es decir…que… Ahora lo entendía todo… Avergonzado salí de la habitación en busca del chico de antes, di unas cuantas vueltas por la casa pero este no apareció, ¿Abría salido? Resignado me tire en un sofá, mientras seguía tratando de recordar lo ocurrido pero mis recuerdos eran muy vagos y vergonzosos.

Escuche como una puerta era abierta y me dirigí al lugar de donde provenía el sonido, topándome así con el rostro desconocido de un castaño que me miraba desconcertado.

-¿Quién eres tú? y ¿Qué haces aquí?- Chillo molesto el recién llegado.

Yo me quede cayado ¿Quién era ese sujeto? Y ¿Por qué me hablaba de ese modo?  Desde que habia decidido viajar a ese lugar las cosas solo habían ido mal pensé dejando escapar un suspiro de resignación.

-¿Que está pasando aquí?- Esa era la voz del moreno, quien al parecer acababa de llegar.

-Nishi- Corrió el castaño a abrazar al recién llegado olvidándose de mí ¿Podía ser eso más extraño?

-Kato ¿Que estás haciendo aquí?- Pregunto el moreno.

-¡Ah! Si vine porque quería invitarte a comer pero llego y me topo con eso- Ahora el castaño me apuntaba de un modo nada agradable.

-¡Ah! y ¿Qué hay con eso?- Respondió el moreno apuntándome del mismo modo tratándome como una cosa.

-Nishikido, me estas engañando- Renegó el castaño soltándole molesto.

-Tranquilízate Kato – Dijo este acercándose a mí, haciendo así que el castaño se molestara aun mas, pero el moreno continuo hablando.-No te estoy engañando…Porque ni siquiera estamos saliendo.- Termino de decirle tomándome por la cintura. Yo me quede inmóvil.

El castaño grito, chillo y gruño cosas sin sentido para después salir de aquel lugar azotando la puerta.

El moreno dejo escapar una carcajada para después soltarme. Yo le mire, sin entender bien lo que habia pasado. ¿Acaso ese chico era su pareja?

-No me mires así- Dijo este poniendo su mano sobre mi cabeza.

-¡Como quieres que lo haga entonces! Sabes que no estoy aquí por gusto, además no deberías usar a otras personas para desacerté de tu novio- Respondí molesto quitándome su mano de mi cabeza.

-Oye no te enojes Yamashita, el no es mi novio- Dijo el moreno tratando de tomar mis manos.

-No es algo que en verdad me importe- Dije evadiendo sus manos, para marcharme de ahí.

-Yamashita, espera no te vayas- Dijo el moreno corriendo tras de mí y tomándome por la cintura haciéndome quedar inmóvil.

-¡Suéltame! ¿Qué es lo que quieres Nishikido?- Le grite intentando zafarme de su abrazo.

-Vaya, creí que no recordabas mi nombre- Dijo con voz seductora sobre mi oído derecho haciendo mi cuerpo estremecer.

-No tengo interés en tener ningún tipo de relación con nadie así que no tenía por qué mencionar tu nombre- Respondí con seriedad mientras quitaba sus manos de mi cintura.

El moreno me soltó sorprendido. –Ya veo… bueno no estoy hablándote ahora por que quiera tener algún tipo de relación contigo como tú dices solo he venido a llevarte a comer- Dijo este encaminándose a la entrada.

“A lo largo de estos años vacios he conocido personas que han querido entrar a mi vida llenando esta de situaciones nada agradables, me molestan esas personas que se acercan a mi sin siquiera pensar en mi sufrimiento y creen que sin conocerme pueden cambiar mi vida, creen que pueden hacerme olvidar…como si eso fuera posible…”

-Yamashita te quedaras ahí parado vamos a comer- Grito el moreno desde la entrada.

“Pero a pesar de las cosas que le he hecho y me ha hecho no parece estar interesado en cambiar mi vida, quizás eso este bien por ahora…”

Hablamos muy poco durante el camino pero en cierto modo aquello era bueno, me llevo a un pequeño restaurante de comida rápida y de ahí conocí un poco de todo. Incluso me hizo visitar un acuario, fue algo extraño tener la compañía de alguien… y eso solo me dejaba un sentimiento distinto…que no podía comprender pero me hacía sentir de cierto modo feliz, con sinceridad puedo decir que esa tarde fue una de las mejores que habia pasado en mucho tiempo…

-Yamapi, vámonos se hace tarde y aun quiero comer algo- Sonreí al ver la cara de cachorro de ese sujeto y camine al lugar donde se encontraba terminando así una tarde de alimentos ricos y charlas mínimas.

Entre al automóvil y este puso en marcha el auto de inmediato, luego de un tiempo me extraño reconocer al lugar a donde se dirigía…

-Creí que tenias hambre- Le dije mientras intentaba apartar de mi cara los cabellos que eran agitados por el viento.

-Me hiciste esperar demasiado- Me dijo este con una sonrisa contagiosa y ambos comenzamos a reír de un modo absurdo. ¿Qué era ese extraño ambiente que se habia formando entre nosotros?

-Pediremos algo en cuanto lleguemos- Dijo aun con esa sonrisa en sus labios.

Continuamos riendo como un par de locos, e incluso habíamos comenzado un extraño juego de cosquillas que por cierto iba perdiendo, pero que él me tocara se habia hecho menos incomodo después de esa tarde.

-Hon…ey… creo…que… llegaron- Escuche el gemido de una voz que de inmediato me hizo reaccionar, alejando las manos de Ryo de mi cintura.

-¿Pasa algo?-Dijo Ryo intentando entender el por qué de mi reacción.

-Me pareció escuchar algo- Respondí, en voz baja.

Ryo me miro apenado y se adentro a un par de arbustos dentro del jardín.

-Me pueden explicar que hacen aquí- Grito Ryo como un verdadero demonio, ¿Ese era el mismo chico con el que habia compartido la tarde? Me pregunte, mientras intentaba ver lo que estaba pasando pero no lograba ver nada. Ryo se giro furioso y tomándome de la cintura me introdujo dentro de la casa.

-¿Quien era?- Pregunte, pero Ryo al verme solo suspiro pesadamente.

-En un momento lo sabrás- Dijo con las mejillas algo ruborizadas.

Este se dejo caer con pesadez en un sofá y yo hice lo mismo. No paso mucho tiempo para que la puerta principal fuera abierta, y entraran por esta un par de chicos despeinados y agitados. Ahora yo también estaba ruborizado y comprendía perfectamente el rostro de Ryo.

-Ni-chan- Dijo Koki con voz infantil mientras se acercaba a nosotros.

-Honey, no creo que sea bueno esto…- Hablo un apenado Nakamaru.

-Ahora que la feliz pareja ha salido de su nido de amor… ¡Me pueden explicar qué demonios hacían en mi casa!!!- Ryo se levanto dirigiéndose a Koki con en el semblante de un verdadero demonio.

-No te enojes, tú has tenido la culpa de todo esto- Se defendió Koki.

Ryo se detuvo sin entender.

-Lo que pasa es que vinimos a ver a Yamapi pero cuando llegamos no habia nadie así que pensamos en irnos pues la llave de la casa no estaba en el lugar de siempre, pero mi honey quiso esperar un rato así que nos recostamos en el pasto… y saben el pasto es un lugar realmente cómodo para tener sexo- Esta vez el que hablo fue el novio el cual con esas últimas palabras me hizo cambiar por completo la imagen que tenia de él y yo que pensaba que era un chico tímido.

Ryo trato de recobrar la calma pero las últimas palabras de Nakamaru lo hicieron volverse un demonio de nuevo y fue así como la lujuriosa pareja fue expulsada de  su hogar de un modo poco ortodoxo. Después de sacar a ese par este se tiro en el sillón donde yo continuaba tratando de calmar su enojo no pude evitar sonreí al ver el semblante que tenía su rostro.

-¿Qué te parece tan divertido?- Pregunto Ryo dejando escapar una sonrisa.

Contagiado por esta comencé a reír en secreto ocultando mi rostro con mis manos.

-Eso es trampa yo también quiero verte reír- Hablo Ryo como un niño pequeño  acercándose a mí para intentar apartar mis manos.

-¡Nooo!- Dije entre risa.

-Ya veo no me dejaras verte- Alego Ryo, para después hacerme sentir cosquillas de nuevo, ahora no podía detenerlo me tomo desprevenido ambos reímos como un par de locos hasta que se nos termino el sofá y ambos caímos al suelo.

-¡Ach! Eso dolió- Dije sobándome la cabeza.

-Te encuentras bien- Pregunto Ryo quien habia caído sobre mí.

-Me encontraría mejor si tan solo te qui…- No pude terminar en cuanto abrí los ojos me tope con el rostro de Ryo, quien me miraba con preocupación.

-Yo…lo siento- Dijo Ryo en un susurro.

-Estoy bien- Respondí del mismo modo.

-No me disculpo por eso, lo hacía por esto…- Ryo paso su mano por mi mejilla acomodando unos cuantos cabellos tras mi oído para después inclinarse hacia mi acortando esa distancia que se interponía entre nosotros después de eso todo se puso en blanco…

Uno labios tocaron los míos de un modo tierno y cálido era una sensación que tenía tiempo de no sentir, esto es real…me preguntaba mientras sus manos se movían con desesperación atrayéndome más a él. Mis labios tímidos no tardaron en adaptarse aquella jugosa sensación de placer y mis manos se abrieron paso por aquella espalda recorriéndola de arriba abajo una y otra vez…

Era una sensación distinta y a la vez agobiante, algo en mi cabeza decía que eso estaba mal, pero mi corazón no opinaba igual desbordándose de emociones con el tacto de aquella persona.

Fui jalado poco a poco hasta un habitación, extasiado por los besos y caricias, me deje llevar pero cuando Ryo toco mil piel ardiente…todo acabo.

“¡Kame! Lo siento mucho…yo no sé que me paso… amor perdóname…Kame… Mis lágrimas seguían descendiendo una tras otra por mis mejillas…”

Cuanto tiempo habia pasado desde que habia huido a mi habitación…cuanto tiempo tenía el fuera de ella.

-Yamapi, por favor abre la puerta- Gritaba Ryo tocando la puerta.

“Kame…perdóname, eso fue lo último que recuerdo antes de quedarme dormido…”

-¡¡¡Yama-chan!!! Abre la puerta- Esa voz que hacía eco en mi cabeza donde la he escuchado antes.- ¡¡¡Yama-chan!!!- Seguía llamándome aquella voz con desesperación.

Ligeramente recobre la conciencia y me levante de inmediato era esa persona que tanto me entendía… Abrí la puerta dudoso de que no fuese un invento de mi imaginación pero no, era real ahí estaba.

-Yama-chan- Grito Tegoshi, lanzándose a mis brazos y me sorprendí al ver que Ryo seguía ahí.

Tegoshi me soltó en un acto delicado para cerrar la puerta.

-Lo siento Yama-chan- Dijo este con pesar- No era mi intención dejarte solo- Se disculpo.

-Tegoshi lo entiendo todo está bien- Le dije abrazándome a él, parecía que intentaba consolarlo pero ahora el único que necesitaba ser consolado era yo.

Ahora tenía unos sentimientos confusos en mi interior, que se mezclaban entre si y no lograba descifrar.

-Yama-chan vamos- Dijo este regalándome una sonrisa.

La sonrisa de Tegoshi habia cambiado, aun era hermosa pero no me llenaba de vida como antes ¿Por qué? Salimos de aquella habitación juntos tomados de la mano, pero la imagen de Ryo esperando fuera de esta me hizo detener.

-Yamapi- Susurro este acercándose a mí, pero antes de que pudiera decir algo Tegoshi lo detuvo soltándome de las manos.

-Yama-chan volveré en un momento- Dijo este tomando del brazo a Ryo y llevándoselo de ahí.

Luego de unos minutos Tegoshi volvió por mí sin Ryo, salimos de aquel lugar y me sorprendí al ver fuera un vehículo rosa.

-¡Nee! Yama-chan verdad que es lindo- Dijo este con una sonrisa.

Yo no respondí seguía sorprendido de ver lo orgulloso que estaba Tegoshi de andar por la ciudad con un coche rosa. Entre al auto un poco apenado, y el silencio nos invadió fue hasta Tegoshi hablo que se destenso un poco la situación.

-Lo siento mucho Yama-chan no debí permitir que pasara esto- Dijo Tegoshi con pesar.

-Tegoshi, todo está bien- Respondí tomando su mano.

-¡No! Yama-chan no está bien, Ryo se ha pasado- Dijo dejando escapar unas lagrimas mientras detenía el auto-Todo es mi culpa- Seguía diciendo entre lagrimas.

-Tegoshi, tranquilízate no es tu culpa- Le dije mientras lo abrazaba.

-Todo es mi culpa Yama-chan no debí permitir que te pusieran aprueba- Dijo este abrazándose a mí.

-¡Prueba! Tegoshi no entiendo- Me solté de su abrazo esperando una respuesta.

-Lo siento, Yama-chan te lo explicare todo solo vayamos a un lugar más tranquilo si- Este puso en marcha el auto, y ambos continuamos el camino en silencio.

Después de las palabras de Tegoshi habia perdido lo último que me quedaba de esperanza. Por primera vez me hubiese gustado no ser el centro de aquella mirada compasiva, pero al final todo era por devolverle la felicidad a Tegoshi ¿No?, felicidad que por mucho tiempo arrebate aun que ahora me habia tocado pagar de cierto modo por todo aquel daño.

Como podían cambiar las cosas de un momento a otro me decía mientras caminaba de aquí allá en la habitación del hotel donde ahora me estaba hospedando. Ya lo sabía yo, la felicidad solo es contigo amor en este mundo solo soy un rostro más solo tú puedes entenderme… Aun que…no sé ¿Porque me siento así? Porque me siento tan mal después de saber la verdad.

Desde aquel día había pasado las tardes dando vueltas por la ciudad con Tegoshi viendo los últimos preparativos  de su boda, la cual estuvo a punto no de realizarse. De vez en cuando mi sonrisa se desvanecía y Tegoshi trataba de animarme pero nada de lo que decía surtía efecto.

Una de esas tardes, cansados de andar de aquí haya nos detuvimos en una pequeña cafetería al aire libre ordenando bebidas refrescantes para descansar un poco.

-Sabes Yama-chan, Ryo-chan ha preguntado por ti- Dijo Tegoshi así sin más haciéndome reaccionar de inmediato al escuchar aquel nombre que de pronto me hizo acelerar el corazón.

-Lo sabia- Tegoshi sonrió con satisfacción

-¿Eh? ¿Qué ocurre?- Pregunte completamente perdido.

-¡Lo sabia! Ha Yama-chan le gusta Ryo-chan ¡Nee~!- Dijo este ampliando una enorme sonrisa…

-Gustar- Respondí para después quedarme en silencio.

Entonces los recuerdos de él volvieron a mi mente uno tras otro haciéndome latir el corazón, como podía ser posible que en tan solo un momento mis sentimientos cambiaran de ese modo ¿no lo sé? Pero si sé que desde que no lo veo no he podido dejar de pensar en él… y por más que trato de olvidarlo no puedo mis sentimientos son tan confusos.

-Sabes Yama-chan, se que te conté que al conocer a Massu mi vida habia cambiado y todo era felicidad pero mentí, no siempre fue así y ahora creo que puedo entender un poco cómo te sientes. En mi caso era una mezcla de sentimientos confusa e imparable algo en mí quería amarlo con locura, sanar mi corazón con nuevos sentimientos y la otra no podía siquiera pensar en olvidarte un instante, mi corazón no quería ni pensar en aceptar el amor de Massu por miedo a olvidarte.  Pero Massu jamás quiso competir contra mi pasado el jamás quiso opacarlo, el siempre lucho por obtener su propio espacio en mi corazón porque yo lo amase de un modo único a él. Incluso sin saberlo me ayudo a proteger este amor que aun siento por ti y que jamás se ha ido, solo que ahora es un amor distinto y mucho más fuerte. Yama-chan yo creo que aun estas a tiempo de sanar tu corazón de amar con locura y que te amen del mismo modo, mereces un amor que compense la tristeza y soledad que has vivido todos estos años. Yama-chan te amo y deseo con todas mis fuerzas que seas feliz y porque te amo se que Ryo-chan ha hecho en un día lo que yo no pude hacer en casi todo un año a tu lado, el te ha hecho reír cambiando el semblante de tu rostro reavivando el brillo de tus ojos, se que él es torpe e incluso puede ser molesto y arrogante pero Ryo es bueno, admito que al principio cuando me llamo pensé que te habia hecho algo terrible y estaba tan molesto que no me detuve a pensar en sus sentimientos, pero estaba preocupado por ti porque se cuanto has sufrido, te amo, te amo tanto que no permitiré que nadie te haga daño aun acosta de perder una amistad.- Tegoshi habia madurado tanto nunca pensé escucharlo hablar de ese modo con tanta decisión ahora el niño pequeño de los dos parecía ser yo.

Este pago la cuenta dirigiéndose a la salida, yo me quede un momento inmóvil y sin pensarlo dos veces corrí tras el abrazándolo por la espalda.

-Tegoshi te amo- dije en un susurro. Este al escuchar aquello correspondió aquel abrazo espontaneo y así permanecimos un momento mientras mi corazón podía sentir como era comprendido por ese otro corazón.

-Después de hablar con el ahora lo entiendo y en verdad espero que tu también puedas hacerlo- Susurro Tegoshi soltándose delicadamente de ese abrazo.
Estaba por decir algo cuando uno de los delgados dedos de Tegoshi se posesiono sobre mis labios.- Yama-chan debo irme aun tengo que arreglar algunas cosas con Massu, sabes al principio me sentí mal porque creí haberte dejado solo de nuevo, pero estaba equivocado no fue así siempre estuviste acompañado.- Dijo este con una hermosa sonrisa en los labios.- Te llamare más tarde- Fue lo último que le escuche decir antes de sentir como era sorprendido por la espalda por unas manos que conocía. Mi corazón comenzó a latir con desesperación girándome de inmediato para ver a aquella persona, levante la mirada del suelo y me encontré en el cielo.

-¡Hola!- Dijo un chico moreno de cabellos lacios y oscuros, que parecía estar nervioso.

-Ho…la- Respondí quedándome sin palabras.

-¿Quieres caminar un poco?- Pregunto.

-Ummm- Asentí.

Caminamos en silencio un buen rato hasta que unas leves gotas de lluvia nos sorprendieron. Aquellas pequeñas gotas frías mojaron nuestros cuerpos pero Ryo saco un paraguas cubriéndome de la lluvia, yo solo le mire sorprendido.

-Dijeron que llovería- Respondió a mi mirada con una sonrisa.-Lo siento mucho- continuo diciendo.

-Porque te disculpas- Respondí.

-Me gustas- Susurro en mi oído mientras me detenía por la cintura. -Yo no crecí a tu lado. Tampoco conozco tus secretos de la infancia, pero no es necesario porque estoy en tu presente y si tú quieres podría ser tu futuro. Yamapi si me dejas seguirte ahora mañana podrás mirar al pasado y verme en el, mira a tu lado y ver que sigo aquí, tomarme de la mano y luchar por un futuro juntos.- Mi corazón no necesitaba explicaciones, necesitaba razones para seguir amando y era increíble que aquella esperanza volviera con cada una de esas hermosas palabras que salían con dulzura de sus labios.

Mis manos descendieron hasta tocar las suyas enredándose, formando así una sola unión.

La lluvia continuaba cayendo, y el paraguas ya no era necesario ambos nos estábamos mojando, Ryo sonrió tomando una de mis manos entre las suyas y comenzó a correr no necesitamos palabras para lo que paso en ese momento mi corazón latía con fuerza mientras aquellas gotas frías chocaban contra nuestros cuerpos. Su risa y la mía hacían eco en la calle vacía, mi cuerpo fue detenido por el cuerpo de Ryo el cual tomo mis labios marcando cada parte de la comisura de mi boca como suya.

Llegamos a la casa de Ryo arrojando nuestras prendas por doquier mientras besábamos nuestros labios apasionadamente mi cuerpo era guiado por el cuerpo de Ryo, aun enredados en pasión llegamos a la ducha donde dejamos correr por nuestros cuerpos la deliciosas sensación del agua caliente ambos sonreímos al ver la expresión del otro y mirándonos de nuevo volvimos a besarnos, este me abrazo recorriendo mi espalda con suavidad y yo hacía lo mismo sintiendo como mi corazón extasiaba en felicidad.

Salimos de la ducha con los cuerpos aun mojados jugueteando con él otro, hasta caer rendidos en la cama, Ryo se posesiono sobre mí abriendo de apoco mis labios para besarlos nuevamente. Nuestros besos iban aumentando el ritmo siendo cada vez más largos hasta hacernos perder el aliento, el roce de nuestros cuerpos era cada vez más satisfactorio  sus manos suaves acariciaban mi piel hirviente, mis labios, mi cuello, mi pecho sus manos seguían descendiendo hasta llegar a mis caderas apegándome aun mas a él, esos besos sin aliento seguían subiendo el calor de la situación. –Pi…!- Jadeaba Ryo en mi oído, este lamio mi cuello descendiendo hasta mi ombligo introduciendo su lengua en este para jugar con mi piercing, sus manos tomaron mis glúteos para levantarme cambiando de posiciones, ahora Ryo estaba sentado sobre la cama y yo estaba de espaldas sobre él, sus manos acariciaron mi pecho pasando sobre mis pezones pellizcándolos levemente y haciéndome gemir placenteramente, lamí un par de dedos que entraron a mi boca mientras la lengua de Ryo pasaba sobre mi espalda, sentí mi cuerpo erizarse al tacto de los labios fríos de este, sus dedos húmedos descendieron sobre mi pecho hasta llegar a… mi cuerpo se paralizo al tacto de aquellas manos.

Me levante con rapidez buscando algo con que cubrir mi cuerpo… baje la mirada avergonzado pero Ryo tomo mi rostro con ternura deposito un beso sobre mi frente, y salió de la habitación en silencio.

Después de ver como este se alejaba me deje caer de nuevo sobre la cama, esos sentimientos habían salido sin siquiera poder evitar que afloraran, pero aun no estaba listo para dejar que todo por lo que habia sufrido se fuera.

Kame amor ¿Crees que este bien si hago esto? Preguntaba en voz alta como si en verdad pudiera escuchar una respuesta.

Esa noche los recuerdos de Kame me acompañaron a dormir, desde que conocí a Ryo esos recuerdos fueron disminuyendo y hoy como si fuese una despedida volvieron a decirme adiós encogiendo a mi corazón que inevitablemente lágrimas derramo.

El sonido de la puerta me hizo abrir los ojos con pesadez.

-Yamapi, ¿Puedo pasar?- Susurraba Ryo del otro lado de la puerta.

Pero no pude articular nada, este toco dos veces más hasta abrir la puerta.

-¡Ho..la!- Me saludo al verme sentado sobre la cama.

-Hola.- Dije en voz baja.

Este se encamino rápidamente hacia mí abrazándome delicadamente, sus brazos se sentían bien. Recosté mi cabeza sobre sus hombros y este beso una de mis mejillas, suspire varias veces dejando escapar esos sentimientos que no tenían palabras.

-¿Está bien si hablamos?- Dijo Ryo con una voz baja que rompió el silencio.

Su mirada se clavo en mis ojos y levemente estos redujeron la distancia entre los dos, sus labios tocaron los míos en un beso fugaz para después separarse un poco de mi cuerpo tomándome por la cintura y abrazándose a mí…

-Se que te han dichos cosas sobre mi pero quiero que sepas esto por mí.- Ryo comenzó hablar mientras entrelazaba nuestras manos con delicadeza…

2 comentarios:

  1. Wowow ningun comentario? ni la multitud esperando la proxima entrega? en que clase de mundo vivimos??

    Definitivamente es mi serie de fics favorita!!

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  2. Continuacion por favor en verdad amo el Ryopi. Esta historia es genial :)

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