sábado, 23 de julio de 2011

Atte: ..."Tegoshi Yuya"

¡¡¡ADVERTENCIA!!!
Este Fanficcion contiene Lemon Yaoi
"Relación sexual"
(Hombre x Hombre)
¡¡¡Ok!!!




°~YAMAPI~°



El me está mirando esperando una respuesta. Que es lo que desea escuchar ¿la verdad?, ¿Para qué?. Si lo sabe porque me hace repetirlo ¿Por qué? ¿Que gana con escucharlo una vez más?, Nada cambiara de ser así, lo sé y el también lo sabe.

Al fin fije mi mirada en sus ojos, ¡Rayos! eran tan hermosos, mi mirada se volvió a perder en el horizonte, cualquier cosa en ese momento era mejor que su mirada.

-Yamapi, mi nombre salió de sus labios. No podía seguir fingiendo ignorarlo.

-¡Está bien!. Dijo con un hilo de voz, acaso esperaba que lo mirara y por eso me hablaba en pausas. Me preguntaba.

-Ummm. No podía decir más, él sabía que le prestaba atención pero no lo miraría, no en esos momentos.

-Entiendo esto y…lo siento…yo no te culpo. Lo detuve antes de que continuara hablando.

-Tegoshi perdóname. Dije aun sin mirarlo. -Es solo que yo no puedo amar.

-No Yama-chan tu si puedes amar… es solo que no puedes amarme a mí ¿Verdad?.

Tegoshi me dio un ligero beso en la mejilla antes de irse corriendo de ahí, un beso tierno y húmedo, el lloraba sentí sus lagrimas sobre mi mejilla. Nunca quise dañarle pero… no quería seguirle mintiendo, ese viejo amor que tuve no se iría tan fácil esos recuerdos que me condenaban a seguirlo esperando...siempre me digo lo mismo desde hace 3 años, creí que podría empezar una nueva vida a lado de Tego pero su recuerdo no me deja vivir, lo tengo demasiado presente en mi vida aun después de tantos años sin él lo sigo amando. Y aun después de todo esto Tego siempre me comprendió y nunca pude corresponderle. El dejo todo por mí y esto es lo mejor que puedo hacer por él.

Esa última noche juntos, es la razón por la que mi corazón sigue con la ilusión de que él un día vuelva a mí, de donde nunca debió irse, aun que se que solo es una ilusión el jamás volverá.

Kame y yo siempre fuimos rivales de la infancia, pero con el paso del tiempo al crecer del odio nació el amor, aun es vergonzoso aceptarlo. Pero así fue en el último curso al fin decidimos aceptar nuestros sentimientos, pues en cuanto los notamos fue demasiado vergonzoso para ambos, pero en cuanto lo hicimos yo me sentí plenamente feliz y puedo decir que a él también se le veía igual que a mí, aun que simulábamos una amistad la verdad era que cuando estábamos solos siempre tomábamos nuestras manos. En público jamás.

Nunca me atreví a besarle y creí que él tampoco lo haría de no ser a menos que yo lo hiciera.

Un día llego llorando a mi casa me preocupe por el pero me dijo que no era nada y yo de tonto que le creí, jamás pensé que se lanzaría a mis brazos en ese instante y me besaría, no sabía cómo besar a alguien pero de algún modo mi corazón lo sabía, mis labios parecían estar conectados a los de él, en sintonía, era armonioso como ambos se movían al mismo tiempo, sentí como su boca se abría a la mía y ligeramente rosaba su lengua sobre mis labios, la deseaba quería sentirla así que abrí mis labios con timidez para que mi lengua le diera la bienvenida a su lengua, él se movía dentro de mi boca y yo podía sentirlo mío era dulce el sabor que me dejaba su lengua, perdiéndome en ese beso por un largo tiempo.

Sus manos descendieron hacia mi camisa desabotonándola lentamente, ¿El estaba haciendo eso? era mi pregunta, pero no podía pensar mucho sus besos me estaban volviendo loco eran largos, muy largos y apasionados me costaba respirar pero no quería soltarle ahora que lo tenía así, agradecí entonces que mi madre y mi hermana hubieran salido de compras o se hubieran muerto del susto. Pues yo no pensaba detenerme en ese momento por nada. Habia estado esperando ese momento ya mucho tiempo, las manos de Kame se posaron sobre mi cintura y subieron sobre mi pecho desnudo lentamente pasando sus manos sobre mis pezones mi cuerpo se estremeció al contacto de estas, llegando a mis hombros y tomando el cuello de mi camisa, para sacármela lentamente, sus manos tocaban mis hombros desnudos y mis brazos mientras quitaba esa molesta camisa, subió sus manos por mi espalda provocándome escalofríos poniendo mis labios helados, estaba excitado y mucho quería hacerle el amor en ese mismo instante, pero que debía hacer jamás habia hecho eso.

Yo me dejaba llevar por sus manos que me pedían sacarle la playera sentí su cuerpo tibio estremecerse al contacto de mis manos frías y sin pensarlo dos veces lo alce tal princesa llevándolo a mi habitación, el se impresiono pero lo deseaba igual que yo, me besaba el cuello y tocaba mis pezones, en cuanto llegamos a mi habitación lo tire sobre la cama era hermoso verlo así, tome sus pantalones y los zaque de un tirón mis manos y caricias ya habían despertado sensaciones en él. Kame se alzo de la cama atrayéndome hacia él, desasiéndose de el cinturón molesto que llevaba puesto, desabotono mi pantalón besándome el abdomen y me saco los pantalones al mismo tiempo en que lo hizo con mi ropa interior al fin se deshizo de ellos, sus besos descendieron llegando hasta mi miembro despierto lo beso y me perdí en ese momento era completamente suyo. Lo lamió, sentí el contacto de su lengua húmeda y tibia, aaaaah!!!... después introdujo su boca poco a poco hasta tener todo mi miembro dentro de ella moviendo su boca rítmicamente mientras su lengua parecía feliz de tenerme así, mis manos estaba aferradas a sus cabellos era demasiado, me sentia perdido en ese momento pues nada importaba más que nosotros, no me contuve mas aleje el rostro de Kame suavemente inclinándome para besarlo, mientras le sacaba la ropa interior no sabía muy bien que hacer pero puse mi mano sobre mi miembro, Kame se habia colocado sobre mí, así que puse cuidadosamente mi miembro sobre su entrada este tenía un poco de semen que contuve. -Estás bien. Le pregunte pero el solo asintió, comencé a introducirlo pero a él le dolía apretaba mis hombros con sus manos. -Te duele mucho. Dije pero nuevamente este solo asintió que continuara, así lo hice tenía miedo ambos lo teníamos yo no quería hacerle daño, pero él lo hizo lo introdujo completamente ahora no solo sus manos estaba apretándome sus uñas lo hacían le habia dolido yo estaba asustado el temblaba, ¿Por qué lo hizo? Yo no quería lastimarle su rostro estaba sobre mi pecho sentí humedad en el Kame estaba llorando, me alarme estaba a punto de levantarle hasta que el levanto el rostro lloroso y me miro tomando mis manos guiándolas a su pecho era su corazón latía fuertemente. Esta acelerado.-¿Por mi?. Le pregunte el asintió regalándome una sonrisa algo dolorosa y comenzó a moverse sobre mi y las sensaciones volvieron con mayor intensidad Kame se movía brindándome un placer jamás conocido, una sensación extraña se apoderaba de todo mi ser, cambiamos de posición ahora yo estaba sobre él, el gemía muy fuerte lo disfrutaba, yo estaba agitado moviéndome rítmicamente sobre él, ahora era mío solo mío, sus manos jalaron mi cuello y acercando mis labios a los suyos conteniendo gemidos mientras nos besábamos apretando los labios del otro, nuestro momento estaba llegando esa sensación que para mi aun no tiene palabras, termine dentro de él, y el sobre mi abdomen, mi mano le daba atención también moviéndose al ritmo de nuestro amor, jamás olvidare esa sensación de hacer el amor con él. Mi primer beso, mi primer amor, mi primera vez todo fue con él. 

Agitado me deje caer a su lado incapaz de entender esa maravillosa sensación de seguirlo deseando, de amarlo tanto, de sentirme tan feliz. Entonces él se giro para mirarme y me beso nuevamente, robándome otra vez, el me deseaba como yo a él.

-Te Amo. Fueron las últimas palabras que me dijo antes de quedarse dormido sobre mi pecho.

-Yo también Te Amo. Respondí pero el ya se habia quedado dormido así que después de verle dormido sobre mi pecho pude quedarme dormido en seguida, fue el mejor día de mi vida.

Cuando desperté ya no estaba le habia puesto seguro a mi cuarto así que mire la puerta no estaba abierta ¿Tal vez estaba en el baño? le busque pero no era así, se habia ido. La ventana estaba abierta ¿Habrá huido por ahí? me pregunte, quizás mi madre y mi hermana habían vuelto y no quería que lo vieran ahí. Suspire recostándome en la cama nuevamente recordando sus caricias y ese recuerdo seria lo último que me acompañaría desde entonces jamás le volví a ver.



°~TEGOSHI~°



Tal vez debería desaparecer de este mundo pues no creo que haya alguien capaz de amar a alguien como yo, siempre he sido tan tonto para esto del amor yo lo he sabido siempre pero aun así nunca me he atrevido a decírselo, si lo hiciera tal vez Yama-chan ahora si podría amarme pero no soy capaz de hacerlo, no quiero que sufra aun que después de esto el que sufra sea yo.

Necesito relajarme no esperaba que lo nuestro terminara tan pronto, él le amaba en verdad, tanto que a pesar de los años su recuerdo lo persigue, por eso jamás me toco, por eso jamás quiso hacer el amor conmigo, aun que yo estaba dispuesto a entregarle todo de mi TODO. Yo jamás lo habia hecho con alguien pero quería hacerlo con él, pero sus palabras fueron muy claras no tendría sexo conmigo, pero yo no quería eso yo no quería sexo, yo quería hacer el amor con él, por qué le amaba, pero se notaba que en esa relación habia amor solo de parte de uno de nosotros. Un suspiro salió de mis labios mientras las lagrimas seguían cayendo, ¿Pero yo no lloraba por la espalda?, ¡Oh! ya veo hasta el cielo entiende mis sentimientos y armoniza conmigo mis penas él es testigo de mi penosa vida ¿Verdad?.

Camine lentamente entre la gente siendo golpeado de vez en cuando por las personas que corrían para refugiarse de la lluvia, pero yo no quería correr, quería disfrutar esa noche de la caída de esas refrescantes gotas que me ayudaban a esconder mi llanto y en ella liberaba cierta parte de mis penas. Y así continúe mi camino hasta llegar a mi destino en el piso numero 14 de aquel lujoso edificio, mi departamento seguía intacto desde la noche anterior que salí, siempre era así tan vacio, tan deprimente. Nuevamente comencé a sentirse solo, tome una toalla y decidí tomar un baño de agua caliente las gotas comenzaron a caer sobre mi cuerpo helado haciéndolo erizar. Comencé a tocar mi cuerpo, recorriéndolo lentamente con mis manos imaginando en el las manos de Yamapi, su pecho, su espalda, sus labios estaba excitándome, baje mis manos arrastradas por el agua tibia para tocar mi miembro y acariciarlo, mi piel se erizaba nuevamente al pensar que ese podría ser Yamapi quien me tocaba, pero de pronto el rostro triste de Yamapi volvió a mi mente y esas cálidas gotas se volvieron heladas no podía hacerlo, me apresure a salir de la ducha colocándome solo una toalla en la cintura suspire al detenerme frente a la ventana la ciudad lucia hermosa, aun podía apreciar las leves gotas de lluvia en la ciudad, las luces tenues encendidas, era hermosa la vista siempre ame eso de mi departamento el poder contemplar a la noche de esa forma era lo único bueno de estar ahí.  Porque la soledad era horrible. 

El sonido del timbre me saco de mis pensamientos alguien estaba en la entrada de mi departamento, ¿Quién podría ser? en verdad no lo sabía. Así que me dirigí directamente abrir la puerta, ni siquiera me tome la molestia de mirar antes quien era.

-Buenas noches vengo a entregar su pizza. Un joven repartidor con una enorme sonrisa apareció tras la puerta, ¿Pero yo no habia ordenado nada?.

La sonrisa del joven repartidor desapareció para dar un color rosado a sus mejillas, el joven inclino su cabeza algo apenado. ¿Pero que era lo que le pasaba ahora? Me pregunte un poco malhumorado.

-Yo no he ordenado nada. Le respondí secamente.

-¿Cómo?. El joven levanto la mirada sorprendido por la respuesta pero en cuanto me vio nuevamente volvió a bajar su mirada. En verdad que me estaba comenzando a irritar, ¿Qué rayos le pasaba a ese chico? ¿Por qué se le veía tan nervioso?. En ese momento no estaba para soportar esa clase de cosas.

-Ya te lo dije yo no he ordenado nada. Respondí tratando de sonar relajado.

-¿Qué? pero esta es la dirección correcta estoy seguro. El joven saco un papel para mostrármelo.

-¡Eh! Es verdad, esta es la dirección, pero te repito POR TERCERA VEZ. YO NO HE ORDENADO NADA. Ahora mi tono de voz si sonó irritado.

-Lo siento creo que he sido engañado de nuevo. Un leve suspiro salió de los labios del joven repartidor y en su cara se reflejaba tristeza.

Al ver la cara de aquel joven no pude evitar sentirme mal por él, en verdad que había sido engañado pues estaba en la dirección correcta, ya sabía lo que pasaría el repartido tendría que pagar por el pedido. Me irritaba el hecho de pensar que había personas que se burlaban de la desdicha de los demás.

-No te preocupes yo la pagare. Quería hacer algo por él, tratar de ayudarlo intente dibujar una sonrisa en mi rostro pero por más que fingía mis ojos estaban a punto de traicionarme.

-Oh, no es necesario que la compres por lastima. Me dijo este con una sonrisa algo triste.

-No me mal interpretes no siento pena por ti, si no por mí. Pues esa pizza es bastante grande y no tengo con quien compartirla, como veras estoy solo. Le dije con voz apagada.

El joven repartidor aprecio mi oscuro departamento con nostalgia. No hizo comentario alguno sobre este.

-Pero ya buscare con quien compartirla verdad. Le dije fingiendo una sonrisa.

El joven repartidor me miro tristemente. Creo que hasta el podía notar que mentía.

Una lágrima salió sin que pudiera detenerla, dejando al descubierto mi infelicidad.

El repartidor se quedo inmóvil ante la escena tan vergonzosa, ahora debía estar pensando cosas como ¿He hecho llorar a esta persona por una pizza?.

-Lo siento, yo no… El joven parecía avergonzado. -Quizás yo pueda comerla contigo. Si tú quieres claro. Me dijo

Yo era el que debería estar avergonzado, incline mi cabeza para ocultar mis lágrimas pero no esperaba que le diera tanta pena como para invitarse a cenar conmigo, ese chico me confunde.

-No te preocupes no estoy tan desesperado. Mi voz se escuchaba algo quebrada, no podía seguir fingiendo lo mal que me sentia y lo mucho que en ese momento necesitaba de alguien en esos momentos. Por seguir a Yamapi habia sacrificado muchas cosas, incluso a mi propia familia, para que al final terminara solo, completamente solo.

-Tienes razón esto suena un poco tonto como si un chico como tu quisiera compartir algo con alguien como yo, siento molestarte. La voz del joven sonó apagada, así que al término de esto se dio la vuelta para marcharse.

Seguía pensando en mi penosa vida cuando escuche los pasos de aquel joven alejarse.

-No te vayas. Grite en un acto desesperado. -Quédate un poco más, por favor. Ahora mi voz temblaba, en verdad no quería estar solo en esos momentos.

El joven repartidor se quedo parado al escuchar mi grito desesperado, debe haber pensando que en verdad la estaba pasando mal. Ahora debe preguntarse cosas como ¿Un niño rico como él puede estar pasándola mal?, si ese fuera el caso creo que mis acciones hablaban por si solas.

-Si es así me quedare, el repartidor volvió a la puerta de mi departamento con una enorme sonrisa. ¿Que este chico nunca se cansaba de sonreír así? Me pregunte. Pero por primera vez en mucho tiempo pude volver a sonreír después de que aquel joven me brindara tan cálida sonrisa era contagiosa. Pero esta desapareció en cuanto esté noto que lo miraba, nuevamente volvió a sonrojarse cambiando de dirección su mirada.

-¿Pasa algo?, pregunte al ver que el joven no me miraba.

-¿No tienes frio? Me pregunto algo incomodo.

-¿ Frío? Al fin me di cuenta aun llevaba la toalla en la cintura.- Lo habia olvidado por completo. Exclame avergonzado corriendo para cambiarme.

-Pasa en seguida vuelvo. Grite entrando a mi habitación.

El joven entro a mi departamento sorprendido de las cosas que habia en el, mi departamento era muy grande pero era oscuro y nostálgico dejaba una sensación de tristeza, parecía que tuviera muchas cosas valiosas, pero en realidad estaba vacío.

-Lo siento habia olvidado que estaba por cambiarme cuando tocaste la puerta, siento que tuvieras que verme así. Le dije al joven que contemplaba sorprendido lo poco que podía ver de mi departamento.

Así que decidí encender por completo las luces del departamento, pero la mirada del repartidor al verme cambio completamente.

Estoy seguro que antes no me habia podido verme bien pues habia muy poca luz en la entrada pero ahora sí que podía, y ya me imaginaba que podía estar pensando de mi. Yo era un joven muy atractivo, de facciones delicadas, como una niña. Cosas como esas debían estar recorriendo su mente, no sería la primera vez que alguien pensara eso de mí.

Me incomode un poco por su mirada, él estaba sorprendido por algo en mi así que decidí presentarme o me sentiría aun mas incomodo.

- Lo siento no me he presentado debidamente mi nombre es Tegoshi Yuya mucho gusto.  Hice el intento de sonreír mientras le extendía mi mano.

El joven se habia quedado embobado mirándome, acto que me incomodo aun mas así que me moví torpemente, sonriendo y extendiendo mi mano para saludarlo.

-A lo siento mi nom… mi nombre es Masuda Takahisa. Se le notaba nervioso.

-Massu que lindo nombre. Le sonreí nuevamente.

-¿Massu?. Pareció sorprendido.

-Lo siento no te gusta, no lo diré así, si te molesta. Le respondí apenado.

-¡He¡ Noooo… no te preocupes es solo que jamás nadie me habia llamado así. El joven parecía estar feliz.

-Ya veo, bueno Massu. Massu!!!. Mi voz sonó alarmada.

-Pasa algo. Massu se habia asustado por mi tono de voz.

-Estás todo empapado. Le dije apuntando sus ropas que evidentemente estaban completamente mojadas.

-¡Ah! Es verdad no lo habia notado. Este me sonrió rascándose la cabeza.

-Quieres que te preste algo una toalla, un cambio de ropa creo que somos de la misma talla. Comencé hablar muy rápido, acaso estaba nervioso, me pregunte.

-No te preocupes no quiero ocasionar problemas. El me sonrió apenado.

-No Massu, no es problema yo nunca tengo invitados en casa sabes, así que tu eres el primero no puedo tratar mal y dejar empapado a mi primer visitante.

No mentía nunca nadie habia entrado a mi departamento más que yo. Yamapi jamás quiso entrar. Un suspiro salió mis labios, pero de inmediato me dirigí a mi habitación para buscarle algo a Massu.

Massu me siguió diciendo. -Tegoshi, no te preocupes estaré bien.

Muy tarde ya me habia puesto a sacar ropa del closet como loco buscando algo para él. Este se quedo con los ojos abiertos al ver el desastre que habia hecho en solo unos pocos minutos a mi habitación.

-Tegoshi no tenias por que hacer esto por mí. Parecía preocupado.

-Massu quería encontrar algo que te fuera bien ok y ya lo he encontrado, no te preocupes por la ropa después me encargare de arreglarla. Le regale una sonrisa sincera, la que pareció aliviarlo.

-Gracias, este me sonrió con las mejillas ruborizadas. 

-Bueno Massu sácate la camisa esto te irá bien, le dije entregándole unas prendas. Parecía como si nos conociéramos desde hacía mucho tiempo. Pensaba.
Massu comenzó a desabotonarse la camisa del trabajo y quitársela la playera de tirantes que llevaba debajo. Mientras yo buscaba una toalla para que este se secara.

-Massu aquí tienes una toa…lla. Yo estaba por entregarle la toalla cuando al darme vuelta me tope con el pecho descubierto de mi invitado sonrojándome completamente, es tan perfecto, pensé

-Oh, gracias Tego…shi. A Massu pareció incomodarle un poco que lo viera así, porque se dio la vuelta apenado.

-Tegoshi!. Di un salto alarmado, Su voz me saco de mis pensamientos.

-Hai. Respondí algo nervioso.

-Eee..tto, podrías secarme la espalda. Creo que ni el mismo sabia de donde habia sacado el valor para pedirme tal cosa, creo que ni siquiera el sabía porque lo habia dicho, un suspiro salió de sus labios. -Ahora debo parecer un verdadero tonto, verdad. Me dijo inclinado su cabeza.

Me sentí completamente nervioso sentí mis mejillas arder estaba sonrojado preguntándome ¿Acaso he escuchado mal?.

-Es que no me alcanzo. Massu sonrió tímidamente, era una mentira tan obvia.
Sin decir una palabra me dirigí a tomar la toalla y secar la espalda de mi invitado, comencé hacerlo lentamente pasándola con cuidado por las zonas que notaba húmedas.

Massu tenía la cabeza inclinada, con la mirada en el suelo parecía nervioso yo miraba su espalda desnuda, sintiendo mi corazón acelerado.

Mis manos estaban temblando, pero sentía un leve impulso quería sentir el calor del cuerpo de Massu que percibía atreves de la toalla, seguía secando a Massu pero esta vez saque las yemas de mis dedos para acariciar su espalda, mis manos se movieron con la toalla permitiéndome sentir su piel desnuda, y pude sentir la piel de Massu erizarse al tacto con la mía.

¿Pero qué estaba haciendo? Aparte rápidamente mis manos de la espalda de Massu dejando caer la toalla. Massu levanto la mirada para verme de rodillas en el suelo.

-Tegoshi te sientes bien. Me pregunto acercándose a mí, parecía preocupado.

-Lo siento es solo que yo… No pude terminar la frase, los labios de Massu ahora estaban sobre los míos.

Tenía los ojos completamente abiertos que cualquiera que me viera en ese momento juraría que yo no era japonés, pero el chico frente a mí los estaba cerrando fuertemente. Que era esa sensación que recorría mi cuerpo al sentir los cálidos labios de mi invitado, mis mejillas estaban ardiendo al igual que las de Massu así que movido por un impulso cerré mis ojos devolviéndole el beso. No parecía que el chico besador supiera realmente dar un beso más bien parecía ser el primero que daba, no es que yo hubiera besado a muchas personas pero alguna vez llegue a intentarlo con Yamapi pero nunca logre nada, no habia podido provocar esa sensación que ahora este chico me estaba provocando a mí, sus labios parecían estar hechos de una manera tan perfecta que encajaban muy bien los suyo con los míos. Massu tomo mis manos aun sin apartar sus labios de mi dirigiéndolas hacia su pecho para que lo tocara, mis manos cálidas hicieron contacto con el cuerpo fresco de Massu, se sentia tan bien acariciarlo, pero este se detuvo en el lugar donde estaba su corazón, este estaba acelerado. Massu fue poco a poco apartando sus labios de los de míos para mirarme con la cara roja y decirme palabras atropelladas.- Gustas… mi …Tegoshi …corazón… hace…por…dokidoki…ti.

Sonreí con las palabras tan tiernas de Massu, y una lagrima recorrió mi mejilla estaba feliz, por primera vez lo estaba, los pocos besos de Yamapi habían sido siempre amargos y me dejaban la sensación de que hacerlo estaba mal. Pero con Massu me sentia feliz…muy feliz mi corazón latía con fuerza incluso Massu pudo notar que había un brillo en mis ojos. Cuando antes parecían sombríos.

-Massu quédate conmigo esta noche. Le dije movido por la felicidad que sentia abrazándome a él.

-Por siempre…Respondió el, volviéndome a besar.


"Yama-chan: Espero que algún día te des cuenta que el jamás volverá. Kame murió y eso no lo puedes remediar. Ojala y un día encuentres ha ese alguien que te haga despertar de esa terrible oscuridad que te rodea, yo no pude pero sé que algún día alguien lo hará, yo también fui envuelto por esa misma oscuridad pues siempre vivía esperanzado a que me amaras, pero hasta hoy me doy cuenta que yo no podía rescatarte pues ni yo mismo me amaba, como podrías amarme si yo mismo no lo hacía. Ahora lo comprendo espero que ese alguien llegue, hasta entonces Yama-chan siempre te recordare..."


-¿Amor que haces?. Massu habia entrado al estudio.

-Nada solo le escribía a un viejo amigo. Respondí inocentemente.

-Ya veo, y podre saber el contenido de esa carta, algún día. Me miro con curiosidad.

-No letter contents… Le sonreí guardando la carta en un cajón.

-¿Qué significa eso?. Me pregunto curioso.

-Es un secreto, ¿Estás ansioso verdad?. Pregunte pícaramente acercándome a él, depositando un ligero beso en sus labios, para después tomarlo de la mano y caminar juntos, hacia nuestra habitación.

-¿Cuánto tiempo hemos estado así?, Ha pasado un año desde que nos conocimos, verdad.

-Así es, y aun no sé porque llorabas aquella noche. Massu me miro con tristeza.

-Porque aun no nos habíamos conocido…Massu. Respondí jugueteando con sus cabellos.

Sus labios se volvieron la razón de mi existencia, su inocencia y su sonrisa siempre me han levantado en los días difíciles tal vez si yo hubiera sido como él, Yama-chan me hubiera amado, pero de no ser por Massu jamás me hubiera podido amar. Siempre pensé ser un estorbo pues de vez en cuando Yama-chan me hacía sentir como si lo fuera, tal vez ese dolor que llevaba no le permitía ver más allá, pero ese fue el camino amargo que yo elegí sabia que siempre seria así y aun así continúe, pero gracias a eso Massu me ha acompañado todas las noches desde hace un año.

-Tegoshi en verdad eres feliz. Pregunto este mientras se recostaba sobre mí.

-Massu estoy bien. Lo mire con una sonrisa.

Enrede mis brazos sobre el cuello de Massu para después besarlo apasionadamente este respondió a mi beso abriendo poco a poco sus labios para darle entrada a mi lengua esas sensaciones se estaban profundizando cada vez mas y mas ambos nos estábamos excitando.

Massu saco mi playera de una sola vez, y yo comencé a desabotonar su camisa botón por botón, tocando su pecho una vez que lo tuvo al descubierto. Massu recorrió mi pecho desnudo con su lengua mientras yo pasaba las yemas de mis dedos sobre sus pezones la piel de ambos se estaba erizando, nuestros corazones estaban sonando tan fuerte que parecía que ambos hacían melodía. Gemí, al sentir la lengua de Massu subir sobre mi cuello para después profundizar un largo beso, en el cual yo no perdí el tiempo y comencé a sacarle el pantalón, Massu sonrió ante mi acto desesperado.

-¿Me deseas?. Pregunto sonriendo tímidamente.

-¿Es que acaso tu a mi no?. Le dije algo confundido.

-Tegoshi amor llevo esperándote un año y me preguntas que si te deseo, debes estar bromeando.

Sonreí satisfecho con la respuesta de Massu.

Massu me miro con cariño diciendo.- Luces hermoso recostado en la cama esperando que te haga el amor, TE AMO YUYA.

-MASSU TE AMO. Respondí con lagrimas en los ojos ese sentimiento era maravilloso.


"Yama-chan: Sabes siempre tuve muy presentes tus últimas palabras y hoy al fin toman mucho sentido para mi, después de un año hoy por primera vez hice el amor con Massu, me sentia muy nervioso pero muy feliz, tenias razón al decirme que hiciera el amor con la persona que amaba, mi primera vez con Massu ha sido la experiencia más maravillosa de mi vida difícil de explicar pero fácil de sentir, la forma en que ambos nos volvimos uno cuando juntos disfrutamos el placer del otro me siento feliz, ahora te entiendo perfectamente porque si después de esta noche yo perdiera a mi Massu seguro que me volvería loco".

        "Yama-chan donde quiera que estés espero que encuentres lo que aun estas buscando".

Atte:..."Tegoshi Yuya" 


3 comentarios:

  1. me ha gustado!! algunas partes tenian mucha descripcion jejeje, la parte de tegoshji me encanto... muy bueno tu trbajo.. es la primera vez que leo un fanfic yaoi y creo que sera la ultima tb jejeje... ganbatte!!!

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  2. jajaja lo se y lo siento mucho la verdad esto no es lo mio jajaja de hecho lo escribi por ke entre a un konkurso lo siento si te he decepcionado pero igual tal vez te gusten mas los nuevos ke estoy haciendo y los anteriores ke tengo por esos no te preokupes esos estan libres de eso asi ke sientete libre de pasar a verlos este es el uniko ke tengo asi y muchas gracias por tu comentario ;)

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  3. A mi me ha encantado!!!

    Ah~~ me pase todo el rato con la mano en mi boca (señal de mucha concentración), es perfecto, tan tierno y capaz de contagiarlo.

    Me habían dicho que tienes muy buenos fics, pero aún no había probado, me alegra que haya sido este.

    Ah! haz otro como este plis!

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